Por el camino del suenio

 Ciudavitecos, la banda emblema de Ciudad Evita que ha elevado su nombre a la categoría de gentilicio, presentó su tercer disco. “Brota, la clase más sencilla por el camino del suenio” emana la energía irreverente del grupo y refleja el espíritu conurbano que caracteriza a la banda. Su guitarrista, Demian De Los Santos, afirma: “Ya no somos tan adolescentes”.

Acaban de presentar “Brota, la clase más sencilla por el camino del suenio”

El disco lo planeamos muy rápido y fugaz. Estamos muy conformes. No lo teníamos pensado, la idea estaba porque canciones había pero estábamos indecisos por tema de plata. Para una banda independiente es difícil poder tener un tercer disco en la calle.

La presentación fue en Circus. Hicimos una puesta zarpada con tubos fluorescentes. ¡Nos pintaron artistas plásticos con fluo! Hubo una producción de vestuario y en la estética del show, increíble. La verdad fue buenísimo. A nosotros nos gusta jugarlo eso. La idea es divertirse.

 Es imposible no notar la identificación fuerte con el barrio

El Oeste es un mundo aparte. A nosotros nos ayuda, por lo que hacemos, estar de este lado. Es todo muy barrial. Ciudavitecos es como un gentilicio que armamos acá. Y ponemos mucho énfasis en eso, de hecho hay un tema que se llama “La Matanza” donde hablamos de los barrios y de cómo son las cosas acá. Ciudad Evita la hizo Perón muy enamorado de Eva. Mucha mística tiene.

Lo disfrutan…

Después de salir a tocar, volvemos acá que hay mucho campo, mucho árbol y es muy lindo para ponerte a componer. Nos sirve mucho desde lo artístico. Pero no nos sentimos una banda emblemática de la ciudad. No sé, en una de esas un día nos cambiamos el nombre. (risas)

¿Es más una identificación con las problemáticas del conurbano?

Claro. Sí, algunas canciones van en ese sentido, pero con humor. Otras son más del lado del amor. Tenemos una ensalada en realidad. Porque todos componemos y cada uno aporta algo distinto. Se genera algo complementario. Lo bueno es que todos escribimos y tocamos.

En sus discos colaboran varios músicos de otras bandas  ¿Cómo nació esta conexión?

Con Karamelo Santo la unión es muy fuerte. Ellos nos produjeron y grabaron el primer disco. El segundo lo grabó Lucas Villafañe (tecladista de Karamelo Santo). La relación con ellos siempre fue buena, nos escucharon y terminamos siendo amigos. Con Kapanga también, con Intoxicados. En el segundo disco Pity colabora también. Es gente que no tiene nada que ver con el género que nosotros hacemos pero se acerca. Te vas enganchando en el camino con personas a las que les interesa el laburo que hacés y terminás en hermandad. Entonces te vienen a ver.

¿Hacen todo de manera independiente?

Siempre están las multinacionales dando vueltas. Sinceramente, las que te consiguen buenas fechas y que te pueden llegar a producir un crecimiento son ellas, que ya tienen el circuito armado. Pero el tema es no creerte el tema de que sos estrellita. Es medio ficticio porque vos no ves lo que pasa realmente. Por eso seguimos siendo independientes. Decidimos entre todos que es lo que más nos conviene. La única exigencia que tenemos es el sonido para poder brindarle un buen show a la gente.

Y además tienen todos sus discos para descargar gratuitamente….

Y… ¡Nosotros nos auto pirateamos! (risas) El disco lo vendemos en los shows. Sirve para difundir y para el que realmente le gusta la banda. Hoy por hoy, el negocio de la música no está en el disco. La idea es difundir lo más posible y si se puede descargar mejor para que se arme un boca a boca. Las redes sociales también ayudan mucho. Nosotros creemos en la tecnología 100%. Que llegue como llegue a todos lados. Pasa por ahí.

¿Cómo fue, como banda, armar el soundtrack para la película “Los Ángeles”?

 Un amigo que en ese momento tenía otra banda estaba en la producción de la peli, y cada día llegaba y ponía el disco. Y al tiempo estaba todo el mundo cantando “La Matanza”, la gente del staff, los del catering. El director –Juan Baldana- no entendía qué pasaba. Investigó, pidió nuestro disco, se lo llevó a la casa y nos llamó. De hecho no tenía cerrada la película, y nos dijo que fuimos la conexión para cerrar la mitad que le faltaba. Fue muy bueno.

¿Y cómo es que terminaron tocando en una escena de la película?

Es en una escena en la que uno de los protagonistas se roba una laptop y se escapa de la policía. Y en ese momento se mete a un recital –el nuestro- como para esconderse, Dentro de ese lugar empiezan a pelear mientras estamos tocando. Y también hay algunas canciones nuestras en el resto de la película, cuatro temas, más los que están actuados. “La Matanza” fue la que más le gustó a Baldana, con ese tema hizo un video después.

¿Qué cambió desde los primeros tiempos?

El cambio que más se nota es en las letras. Con “Brota…” fuimos un poco más cuidadosos, antes éramos más kamikaze. Ahora ya no somos tan adolescentes, eso es una evolución.

 Viernes 10 de diciembre en Lithium en Lanas y el 11 en Radio Freeway en Ramos.

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