Los indígenas de nuestra Revolución de Mayo

Nos faltaba un actor en la reconstrucción que todos los días hace la Historia sobre el nacimiento de nuestra Argentina. Los actualmente reivindicados pueblos originarios tuvieron su trascendencia en aquél 1810. La Licenciada Silvia Ratto, especialista en la cuestión, despeja y aclara ciertos análisis históricos demasiado cómodos.

“Todavía cuesta incorporarlos como un personaje de la historia argentina, todavía están aparte. En la escuela media aparecen los indios en la colonia y después desaparecen para regresar recién cuando Roca los conquista. Resultan como algo decorativo”

“Así como hubo negros, eran un sector subalterno más, no es otra cosa. Interactuaban con los criollos todo el tiempo, comerciando o con alianzas matrimoniales”

“Desde el período revolucionario, la inclusión masiva de indígenas en las filas de los ejércitos patriotas, y luego nacionales, fue algo de lo más común; es más, hasta 1852 el cuidado de la frontera estuvo mayormente a cargo de lanceros indígenas”

¿Cuál fue el papel de las comunidades indígenas en el proceso revolucionario de 1810 en nuestro país? ¿Qué diferenciación interna tiene el concepto común “indígenas”?

De los indios del actual territorio argentino, están los integrados en encomiendas y los que se mantuvieron independientes hasta Rosas. Yo estudio estos últimos, los independientes, los que no estaban asimilados en la sociedad hispano-criolla, lo trabajé mucho por el bicentenario. Entonces, dentro de los independientes hay tres espacios para diferenciar:

En Mendoza los Pehuenches antes de la Independencia, en el periodo tardo-colonial, habían armado relaciones con los pueblos fronterizos de San Luis y Mendoza, comerciando y sirviendo de milicias auxiliares. Cuando llegó San Martín a la zona gran parte de los Pehuenches pasaron a formar parte de las filas de El Ejército de Los Andes. La forma que manejó San Martín para enganchar a otra gran parte de ellos, de forma de tener la frontera tranquila, fue ofrecerles la provisión de ganado para el ejército. En cuanto a Chile, San Martin lo que quería era que los realistas no pasen la Cordillera desde el sur aliados a los Pehuenches, así que trató de comprarlos dándole la posibilidad de ese abastecimiento a un ejército voluminoso. Por lo que la participación de estos indios viene más por el comercio que por decisión de revolución. A estos independientes les daba lo mismo patriotas que realistas, no se trataba de una ideología que les hiciese demasiado a sus prácticas. En la medida en que le ofrecían algún rédito básicamente económico se hubiesen adherido al que sea.

Donde sí hubo una participación militar aún más fuerte es en el Litoral. Allí estaban los indios del Chaco, los del norte de Buenos Aires, y los que iban con Artigas, de los pueblos guaraníticos. Cada uno jugó su propia estrategia al unirse a los ejércitos, pero todos se unieron. Los que seguían a Artigas poseían una decisión claramente alineada a la propuesta de caudillo: a los indios que venían de las misiones y ocupaban de forma precaria el territorio, el proyecto de reparto de tierras los convenció. Ellos sí se incorporaron por ideología. Pero los de El Chaco y  La Pampa eran fuerzas de incremento a las patriotas pero para hacer su propia guerra, la apropiación de ganado básicamente.

Y en el sur se mantuvo el status quo hasta 1820, fue como que si no hubiese pasado nada, aún cuando en 1817 se creó un presidio en Dolores exclusivo para los realistas capturados en Perú, Uruguay, Chile y Argentina. Llegó a tener mil personas, en el medio de la nada. Y los indios lo que hicieron fue comerciar, había una convivencia pacífica conveniente. Hasta que comenzó Buenos Aires a extender la frontera.

La triunfo patriota implicó cambios profundos en la vida de todos los agentes sociales de la época, ¿Cómo se llevó adelante esta transición en la relación de los indígenas con el poder criollo?

La revolución involucró a los indígenas en medida en que impactó en relaciones previas que habían anodado en el periodo tardo-colonial. Con el triunfo de mayo, los pactos de fines de la colonia entre el virreinato y los indios, que consistían en regalos y concesiones a los indios, se cortaron por completo por falta de recursos. El ganado que recibían de las sociedades criollas ya no lo podían tomar más por esa vía. Así que se sumaban a las filas del ejército para poder obtenerlo para su propia subsistencia y el comercio. El riesgo para los criollos era que se trataba de fuerzas incontrolables, no respondían al jefe militar patriota, reconocían a los propios. Peleaban como ellos acostumbraban, en las campañas de apropiación, captaban ganado y también cautivos. Eso no pueden frenarlo los patriotas, era algo que debieron aceptar para contar con un mayor número de lanzas y poder vencer a los realistas.

Los indios no tenían rangos del Ejército Provincial, tenían sus propias estructuras. No decidían acciones militares, pero a veces desobedecían las órdenes cuando no les convenían. En la parte del litoral, hubo una gran participación militar indígena, pero jugando su propio juego. Solo en el caso de Artigas se puede ver una conciencia ideológica clara en la disputa entre realistas y patriotas. El resto es diferente.

¿La dinámica indígena argentina fue la regla o la excepción en las distintas Revoluciones independentistas de Latinoamérica?

El caso de Argentina es especial. En Chile los indígenas sí tenían cargos militares dados por el gobierno colonial con el que tenían relación desde hacía mucho tiempo. Tenían sueldos y sus hijos eran educados en colegios españoles, entonces cuando llegó la revolución, prácticamente todas las principales figuras de las cúpulas indígenas se alinearon a los realistas. Pero en otros casos, en la línea de lo mencionado de Artigas, como en Bolivia, Perú o México, hay un involucramiento mucho mayor en los ejércitos patriotas. ¿Sabés por qué? Porque van a dejar de pagar tributo. Una de las estrategias de los patriotas fue la exención de ese pago a cambio de que se sumasen al ejército. Igual  con tiempo el tributo se restableció con otro nombre.

¿La tendencia actual a rescatar la historia subalterna, como una historia ignorada por siglos, realmente en el caso de la Argentina del siglo XIX abarca a los indígenas o se refiere en exclusiva a la población vinculada a la sociedad hispano-criolla?

No se los terminó de incluir todavía en ese concepto, es una deuda que seguimos teniendo pendiente. Los trabajos que hay sobre indígenas y los que hay sobre sociedad rural parecen dos realidades por completo separadas. Todavía no se dio esa mezcla, no se los integró como un elemento más de esa sociedad rural. Cuesta incorporarlos en la historia como un actor que estuvo bastaste antes de la conquista de Roca, es más formaron parte de unidades de esa expedición. Eso sí se puede entender por qué se calla. Hay gente que enaltece al indio prístino y puro que nunca se alzó en armas contra sus hermanos de sangre. No es políticamente correcto ver que indios pelearon contra indios, pero negarlo empequeñece lo rica que puede ser la historia.

Silvia Mabel Ratto es profesora en la Universidad de Quilmes y, en paralelo, investigadora en el CONICET, actualmente trabajando en un proyecto sobre la política indígena en la Provincia de Buenos Aires durante la primera década del siglo XIX. En la UBA trabajó en la cátedra de Historia Argentina 1 de Jorge Gelman hasta 2008.