No es el personaje sino la pérdida

¿Qué nos proudujo esa canción? ¿Qué singnificado le damos? ¿Cómo nos influye en nuestra rutina y pensamiento? Intepretaciones y sensaciones de una obra que nos “tocó”.

Por Juan Francisco Fariña

No creo ser consciente de la primera vez que escuche Unicornio de Silvio, ni siquiera si al escucharlo sabía de quién era la canción. Son tantas las versiones de este tema, que ya pareciera ser de un autor anónimo. Si bien hay obras no tan conocidas que me gustan más, en esta encuentro algo muy particular. Ineludiblemente me recuerda la necesidad de la gente de creer en algo más allá de su propia razón. Creo que ahí está el motivo por el cual este tema quedo grabado en el inconsciente de un sinnúmero de personas. Silvio elige como personaje de la historia a alguien que ya no está, del cual lo único que conocemos son las cualidades que nos cuenta la persona que lo ha perdido. Me paso muchas veces de perderme en la figura mitológica del Unicornio, hasta darme cuenta de que lo que realmente importa no es el personaje, sino la pérdida. La incapacidad de reemplazarlo por otro exactamente igual, destaca la importancia que le damos a lo que nos transmite el objeto y no al objeto en sí. Escapa a nuestro conocimiento por qué dichas características nos son imposibles de encontrar en otro. Ahí es cuando yo dejo de buscarle un sentido y comienzo a pensar que, quizás, en ese misticismo esté la clave de disfrutar de nuestro “Unicornio”.

UNICORNIO

Silvio Rodríguez

Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
pastando lo dejé
y desapareció.
Cualquier información
bien la voy a pagar.
Las flores que dejó
no me han querido hablar.

Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
no sé si se me fue,
no sé si extravió,
y yo no tengo más
que un unicornio azul.
Si alguien sabe de él,
le ruego información,
cien mil o un millón
yo pagaré.
Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue.

Mi unicornio y yo
hicimos amistad,
un poco con amor,
un poco con verdad.
Con su cuerno de añil
pescaba una canción,
saberla compartir
era su vocación.

Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
y puede parecer
acaso una obsesión,
pero no tengo más
que un unicornio azul
y aunque tuviera dos
yo solo quiero aquel.
Cualquier información
la pagaré.
Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue.