Explicaciones del colonialismo 2.0

El norte de África conserva una nación en plena lucha por su independencia. Sahara Occidental intenta liberarse de la explotación marroquí. La economía lo condiciona todo.

Un pasado reciente olvidado y un presente que no se quiere ver. Desde los 60’s hasta fines de la década del 80 grandes luchas por la descolonización en el seno del continente africano. El Che Guevara fusil en mano en el Congo con Mulele, Ben Bella en la desierta Argelia y Khadafi con su Socialismo árabe. Tal vez son de las historias más populares y recordadas al empezar este decenio. Sin embargo, parece ser que con la caída del Muro de Berlín, el cese de las grandes insurrecciones y la aplicación del neoliberalismo a escala mundial, un manto de silencio acalló las voces que aun no habían parado de clamar “¡libertad!”. Esta es la situación de Sahara Occidental, país africano frente a las Islas Canarias española, que desde hace mas de 30 años se haya bajo el dominio, ya no del colonizador europeo, sino de su limítrofe Marruecos.

¿Qué es lo que mantiene los ojos fijos puestos en esta porción del Sahara, que justifique el despliegue militar, el enmascaramiento internacional de la situación interna, la complicidad de varias potencias para con este caso concreto de colonialismo, liso y llano? Recursos, ganancias exageradas a bajo costo.

El ambiente de Sahara Occidental es inhospito en su máxima expresión: su clima y tierras no es para nada favorable para la agricultura o la ganadería, lo que ha llevado a la población a vivir  desde tiempos ancestrales en caravanas[1]. Sin embargo, bajo ese suelo arenoso y rocoso se encuentran recursos actualmente codiciados: “oro negro”, gas natural y, también, fosfatos.

En cuanto a este ultimo mineral, su precio a principios del 2009 alcanzó la titánica cifra de 400 u$ la tonelada. En 1975, la ONU declaró que, si se explotasen en forma adecuada dicho recurso, dicho país se convertiría en el segundo exportador mundial, irónicamente, solo detrás de Marruecos.

Estos datos no fueron pasados por alto por alto por sus vecinos, quien, luego de la ocupación instalaría la mayor cinta transportadora del mundo, para movilizar por 100 km los tres millones de toneladas anuales, de la mina de Abu Craab al puerto de Laayoune, capital de Sahara. Su explotación representa el 10% de la producción total de Marruecos y significó, en el 2008, una ganancia, por la astronómica suma de 1,2 mil millones de u$…El pueblo saharaui no pudo gozar, todavía, de dichos ingresos.

Según las estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), las reservas de petróleo en alta mar saharaui albergarían un promedio de 14 millones de barriles y 2150 millones de m3 de gas natural. Ya desde el 2002, el reinado marroquí había firmado dos acuerdos de exploración frente a las costas de Sahara, en el denominado “Bloque de Bojador”, a pesar de la condena internacional y mas aun, siendo una de estas petroleras, la norteamericana Kerr MC Gee, de 56 millones de u$, en concepto de violación de la soberanía nacional sobre los recursos de Sahara Occidental. A pesar de tantos conflictos, hoy en día dicho bloque ha sido cedido para su exploración a, nuevamente, la norteamericana Kosmos Energy, quien, según fuentes españolas, han señalado la posibilidad de abrir la primera planta de explotación en alta mar.

Ya en tierra firme, la USGS ha señalado la presencia de 86 mil millones de toneladas de petróleo, en un área de 2 mil kilómetros, en la zona de Tarfaya, que representaría la segunda reserva de importancia en la zona. En esta oportunidad, su exploración fue otorgada a la irlandesa Island Oil & Gas, junto con la marroquí San León y la desconocida GB Oil & Gas Ventures.

El 12 de febrero del 2002, el Consejero Legal de la ONU, Hans Corell, emitió un comunicado sobre la necesidad de respetar los recursos naturales de Sahara Occidental, debido a los dos contratos antes mencionados realizados con Kerr MC Gee y la francesa Total. En el texto se hace mención de la violación que incurrió el reinado marroquí a las resoluciones 48/46 (10/12/1992) y 49/40 (9/12/1994) de la ONU. Aquí se resolvió, en la primera, que “la explotación de las aguas y otros recursos de las colonias y los “no-autogobernados”[2], por intereses extranjeros a las resoluciones de las ONU, representan una amenaza a la integridad y prosperidad de esos territorios” y, en la segunda resolución, que “cualquier poder administrativo que prive a la población de las colonias de sus derechos legítimos sobre sus recursos naturales (…) violan las solemnes obligaciones que incurrieron bajo la Carta de la ONU, respectivamente”.

Finalmente, en su conclusión, Hans Corell, replica que “bajo las leyes de soberanía sobre los recursos naturales[3], la explotación marroquí sobre suelo saharaui es ilegal ya que representan un conflicto de intereses y necesidades para la población de Sahara Occidental” (punto 21) y añade, que “la ONU condena dicha explotación” de recursos (punto 22).

Ante todas estas vociferaciones, criticas y condenas, la ONU no ha condenado por ningún medio a Marruecos, a pesar de la ilegalidad de sus actos…Hablan, hablan y hablan, nada mas. Pareciera que esa fuera su manera de proteger la paz en el mundo.


[1] Grupo de personas o tribus, que se encargaban del comercio. Esta fue la forma fundamental del comercio y traslado árabe a través de los difíciles medios naturales en donde habitaban.

[2] Non-self Governing territories

[3] Resolución 1803 del 14/12/1962