En los tiempos que corren, Actitud María Marta

Actitud María Marta camina. El trío, que se anima a mezclar hip hop, reggae, rap y música negra, viaja por latinoamérica y Europa con un mensaje claro: “la música nos iguala”. Malena Dalessio, una de las voces del grupo, habla acerca del compromiso con los tiempos que corren. Una nota sobre militancia, música y, claro, mucha actitud.

¿La música es una militancia?

En nuestro caso sí; en general, no. Pero mucha gente cree que la música es sólo un medio para militar, para que llegue el mensaje y nada más. Para mí son dos planos distintos pero paralelos. La música es en sí misma un lenguaje. Para que la idea o el mensaje lleguen ese lenguaje tiene que estar bien hablado. Nosotras intentamos una musicalidad, una estética y una manera creativa de decir las cosas. La música planfetaria no me gusta para nada. Quiero decir, para mí la música no es una excusa o un detalle, es un fin en sí mismo.

Pero puede ser militante…

Sí. Pero la música tiene algo que no tiene otro tipo de militancia. Es una conexión trascendental que abarca más que el plano intelectual. Le llega a cualquiera aunque no tenga preparación política ni estudios. Es el lenguaje más democrático. Y por eso es tan masiva. Porque no vivimos en una época donde las militancias son tan masivas como en otra época lo eran. En cambio la música nos iguala a todos. Ahí esta su efectividad.

Como mujeres ¿es más complicado hacer música? 

Creo que históricamente la mujer fue uno de los blancos de discriminación más importantes. El machismo es algo real y existe por todos lados. Yo, en lo personal no fui victima de eso, entonces no lo tengo tan a flor de piel, no es una necesidad para mi estar reafirmándome como mujer permanentemente. Creo que la homofobia y el machismo son dos formas de la ignorancia. Y hay que parase frente a eso. No es fácil.

Pero tampoco creo en el feminismo. Me parece que reivindicar a la mujer es ponerla en igualdad de condiciones, no darle una ventaja. Hay muchas mujeres que han logrado y logramos, humildemente lo digo, cosas importantes. Y eso es muy valioso. La presidenta, por ejemplo.

¿Te agrada tener una presidenta mujer?

La presidenta me agrada. Me parece que vale por su inteligencia, por sus acciones. Pero no por su condición de mujer: Condoleezza Rice es mujer y es una garca.

¿Qué es lo más importante que les dio la música?

Lo más lindo que nos da la música es la posibilidad de viajar. Es una gran bendición. Es como que el mundo se empieza a agrandar en tu cabeza y entendés más cosas, se te caen muchos prejuicios. Podés hablar con la gente, vivir en su cultura.

¿Cómo aprovechan eso?

Lo que hacemos ahora que viajamos mucho por Latinoamérica es traficar información. Tratar de filtrar un poco el bloqueo mediático y decir “lo que dicen los medios no es cierto”. Porque en muchos casos la verdad esta ahogada, no se sabe bien qué está pasando y nosotras que viajamos y tenemos la posibilidad de verlas tenemos de alguna manera la obligación de contarlas.

¿Cuánto influyen las nuevas tecnologías en su contacto con la gente?

Yo creo que las tecnologías son un arma de doble filo. En un punto son revolucionarias, bien dirigidos pueden servir perfectamente. Es una herramienta muy válida y sin antecedentes en la historia. Por otro lado tiene el riesgo de dejarte aislado de los demás, estar mas conectados a una máquina que a los demás. Puede servir para la liberación o puede servir para lo contrario.

Hablando de revolución, ¿qué rol juega la música en eso?

En este momento la música esta muy por detrás de los procesos políticos y sociales que atraviesan a la región. No esta ocupando el espacio que yo creo que debería. Me parece que es un poco por egoísmo un poco por miedo. Porque es verdad que cuando das un pasito Al frente y empezás a tomar posiciones políticas también corres riesgos de quedar aislados. Pero me parece que hay que ser coherente, si no te querés comprometer con los de abajo, entonces no tenés que cantar eso. Porque es una tomada de pelo a la gente. Me parece mejor ser sincero y cantar como uno camina, digamos. Pero estamos viviendo un momento en latinoamérica en el que vale la pena asumir riesgos. Hay demanda de escuchar algo más acorde a los tiempos que corren.

La banda, que hace de la coherencia y las letras militantes una bandera innegociable, continúa su marcha. En los próximos meses, Actitud María Marta llevará su música y su mensaje de gira por el interior del país y luego a Europa nuevamente. La experiencia y el compromiso con “los de abajo” les da seguridad para saber donde pisan. “Me parece que hay mucho cagón. Hay que hacerse cargo del momento histórico que estamos viviendo”. Y lo demuestran a cada paso.