Pugna en Bonpland, Cana versus arte

Detrás de la gente y el escenario, los patrulleros de la Federal. Detrás del festival, la clausura del Centro Cultural Bonpland. Detrás de un cachivache, un peligro atroz al que más de mil personas le dijeron no. No a reemplazar un centro cultural por una comisaría de la Metropolitana. NO.

Después de atravesar una línea de patrulleros de la Federal que cortan la calle, la gente se amontona a escuchar una improvisación dirigida del grupo de percusión Subite al Bondi, un viaje musical. Estaban abriendo el festival de resistencia a la clausura del Espacio Cultural Bonpland, donde el gobierno de Mauricio Macri prefiere construir una comisaría de la Policía Metropolitana.

¿Bailan o dirigen?

Las dos cosas. Sebastián Gonzalez y Daniel Aldonza –de a uno por tema- levantan los dedos, los muestran, aplauden, bajan las palmas, las suben, cierran los puños y apuntan. Pero la música no sale de sus manos, sale de los percusionistas -Damián Checco, Eugenia Zubiri, David Kaplan, Fernando Rabinovich, Gastón Gurevich, Gustavo Sapir, Gustavo Vitale, Hernán Samonta, Juan Manuel Benítez, Lucila Chiesa, Patricio Famulari, Mariano Brizuela, Sebastián Gonzalez, Xavier Martin y Guido Frisina- que lo enfrentan y le responden. Claro, el entorno de comunicación  no termina ahí. Frente a ellos están los ¿dos mil? ¿mil quinientos? que no quieren que las fuerzas de “seguridad” le quiten el espacio a la cultura, los que no quieren darle lugar a la ola de inseguridad, los que no quieren que choquen dos policías enfrentadas, los que prefieren una fría noche de música que un encierro infernal, los que bailan para calentar sus cuerpos y sus almas.

Resistir, Bonpland. Hay que resistir

Madi Walter (Ciro García Fiorito, Hernán Merletti, Julián Buzzalino, Pablo Vostrouski y Santiago Vignoli), de Ramos Mejía, toca sus rock and rolles por segunda vez en la Ciudad. Las dos veces en Bonpland. Evidencia de que la General Paz es más una muralla que un autopista. O, más claro aún, un embudo. Para un lado se va fácil. Para el otro hay que ser un afortunado.

Aguante Bonpland

Lo dijo Tomás Amante, cantante de Vento, al subir al escenario. Y nunca esa frase tuvo tanto sentido. En realidad sí. La tuvo en febrero de 2007 y en este abril. Es más… desde que se recuperó está en riesgo de clausura porque nunca tuvieron el convenio para que fuera un centro cultural, sino uno comercial. Pero ahora efectivamente está cerrado.

Por eso este cuarteto, completado con Uriel Tordó, Ciro García Fiorito y Santiago Battilana, se acercó nuevamente a Bonpland y Gorriti: “¡Para contarle a estos chupasangre que la ciudad no es un negocio!”.

Interpretaciones de los hechos

Las tres partes del espacio, Movimiento Teresa Rodríguez La dignidad, Yo no fui y Espacio Cultural Bonpland mandaron un representante al escenario a contar su versión de la clausura. Lo destacado:

MTR: “Todos los gobiernos clausuran y desalojan, pero éste, además cobra multas de $26 mil por no haber tenido un matafuegos que reconocemos que faltaba, pero ya lo tenemos. Este espacio lo vamos a ganar, pero hay muchos más con orden de desalojo por ganar”.

Yo no fui: “La inseguridad no se resuelve cerrando centros culturales sino creando más fuentes de trabajo”.

Espacio Cultural: “Habíamos hecho un festival hace dos semanas para juntar guita para el piso de la biblioteca Los Nadies y lo tuvimos que gastar para hacer este festival para mostrarle a Macri que todos apoyan al centro cultural”.

La cultura, parte principal de un pueblo

Willy Quiroga y Carlos Gardellini, bajista y guitarrista de Vox Dei, se sumaron al repudio de la clausura y de la posible nueva comisaría. “¡Hay cosas que tenemos que hacer ya! Ahora es el preciso instante” Y ahí fue. “Quiero ser libre y pensar en paz”, cantó. Y después “Presente”.

El apoyo de los artistas; Spinetta desentonado

Luis Alberto Spinetta, Claribel Medina, Rodolfo García, Norman Brisky, Ronnie Arias, Las Pelotas, Beto Casella, Diego Capusotto y Victoria Mil filmaron cortos de solidaridad con Bonpland para que no cierre. Todos apoyan, pero el Flaco vuelve a sumarse a la ola de inseguridad y declara que la inseguridad hace que se necesite cada vez más cana, pero que los que tienen el poder tienen que buscar otro lugar donde instalarlas.

No podrás matarme

Pablo Dacal llenó el escenario con su guitarra. Planchó un acorde y arrancó: “Nunca lograrás morir a menos que consigas matarme”. Como la cultura, no morirá mientras alguien la genere y la promueva.

Después, respondió a Spinetta: “El problema de la policía es que todos la pedimos”.

Lo siguió Alambre González con el lema “Arte y expresión o comisaría y represión”, antes de arrancar con “El viejo” y otros rocanroles clásicos.

Sin vueltas

Actitud María Marta pidió pista y cautivó. Hip hop directo al grano. “Es un cachivache, pero peligroso por lo que tiene atrás”, no hacen falta referencias. No tuvieron que dar vueltas para decirle no a la comisaría, al imperio, al machismo. Sí al movimiento bolivariano, al guevarismo y a mover el esqueleto. Un ni a que los argentinos somos pataduras. Invitó espectadores a bailar al escenario y llenó el hueco que había frente a él.

Primer pogo

Lo que tanto se había hecho esperar, llegó con la introducción del tema apertura de Pez. Agite y descontrol. La espera, bien llevada, se acabó y dejó la calle a pleno para la sentencia. Todo había sido una excusa para este momento. Para que Macri tuviera el video con la gente movilizada votando, diciéndole NO. ¿Comisaría o centro cultural?

¡CENTRO CULTURAL!

¡CENTRO CULTURAL!