Arte rompemuros

El Frente de Artistas del Borda, junto con la Red Argentina de Arte y Salud Mental organizó las Jornadas Nacionales Simultáneas de Arte y Salud Mental. En todo el país se llevaron a cabo talleres, espectáculos, mesas-debate, proyecciones de videos para acercar a los enfermos al resto de la comunidad.

¿Qué es eso de desmanicomialización?

Es una recomprensión del sufrimiento mental, y en consecuencia, de su tratamiento y atención. Precisa romper el modelo asilar que hace de una internación, una cadena perpetua.

El Frente de Artistas del Borda, según Martín Abregú, tallerista de mimo, un colectivo autónomo e independiente que comenzó a funcionar en 1984 y que yendo al frente a través del arte intenta cuestionar el imaginario social que hay con respecto a la locura, define esa larga palabra:

DESMANICOMIALIZAR
NO es el cierre del Hospital Público
NO es dejar a los internos en la calle
NO es dejar a los trabajadores de la salud sin sus puestos de trabajo
NO es privatizar la atención de la salud pública
NO es sobremedicación
NO es encierro
NO es segregación
NO es violencia física, psíquica y química
NO es depósito de las personas
NO es abandono ni desamparo
NO es judicialización de la internación

DESMANICOMIALIZAR
ES la atención digna de la salud mental
ES transformar el vínculo entre profesional y paciente
ES internación corta en Hospitales Generales o Centros de Salud Mental
ES dignificar el trabajo de los enfermeros
ES atención ambulatoria, domiciliaria: el profesional va hacia el paciente y/o el paciente va hacia el profesional
ES recuperar los lazos familiares y sociales de los pacientes
ES garantizar la vivienda (propia y/o familiar; o a través de hogares sustitutos, casas de medio camino, etc.)
ES garantizar el trabajo de los pacientes (mantenimiento de la relación laboral; creación de cooperativas, de bolsas de trabajo; microemprendimientos y otros.)
ES una mejor utilización y distribución de los recursos económicos.
ES brindar más información, apoyo y contención a las familias
ES convertir al “manicomio” en un Hospital General con un área de Salud Mental
ES la búsqueda de nuevas alternativas de tratamiento.

Pero desmanicomializar implica también romper muros. Por eso, los doce talleres artísticos (teatro, teatro participativo, circo, plástica, música, fotografía, mimo, expresión corporal, letras, periodismo), a cargo de un coordinador artístico y uno psicológico, tienen un efecto además de terapéutico y profesional, social. Intentan tirar abajo los manicomios para acercar a los internados con la comunidad exterior. Claro que no usan maza y topadoras sino arte. No solo están todos invitados a participar en el FAB, sino que también dan espectáculos fuera del Borda.

El 6 y 7 de agosto, el Frente junto a la Red Argentina de Arte y Salud Mental organizaron mesas-debate, partidos de fútbol, conferencias, presentaciones de libros y revistas, talleres de plástica, periodismo, literatura, circo, teatro, coro y mucho más en la Ciudad de Buenos Aires, La Plata, Córdoba, Santiago del Estero, Resistencia, Necochea, Alto Valle Neuquén, Salta y Bariloche.

Centro Cultural San Martín, Capital.

Viernes

A las 20, el taller de circo del FAB, con Pablo Eduardo Morales; Victor Scheffer; Ever Beltran, Cristian Ruggeri , Lucas (Uma) Montiel,  Paz Wolf , Luciana  Cantisani.,Gabriel Romano, Daniel Francisco y Maru Rubin como intérpretes, llevó a cabo tres escenas: “Tiempos de Máquina”,  “Escenas individuales” y “Urbanizados”.

Entre malabares y piruetas, los artistas demostraron ser capaces de subirse a un escenario y tapar posibles errores con solidaridad. Cuando a alguien le costaba mantenerse en alguna posición, siempre de atrás venía alguien escondido a ayudarlo. Seguramente lo hicieran recordando las palabras que les hace llegar constantemente Alberto Sava, coordinador general del FAB, y que al día siguiente diría en una conferencia: “No presentamos cualquier cosa para que digan ‘pobrecitos los locos que están arriba del escenario’. No. Queremos que se constituyan como artistas porque eso hace al respeto, a la dignidad de una persona. Además, si presentamos cosas malas, seguramente no nos va a ir a ver el público. Le podrá servir al tallerista, pero es muy frustrante para el artista que no lo vayan a ver”. Algunos segundos más tarde, sentenció: “Si quedan encerrados en el manicomio, se los fagocita, los hace desaparecer”.

Una hora más tarde llegaría, del hospital Moyano, el grupo de teatro “Vengo a contarte algo”. Verónica Barrionuevo fue la primera monologuista. Abrió con “Esmeraldas. Siguiendo su propio guión, interpretó a una señora que había perdido todo: su familia, sus amigos, su casa y sus ganas de vivir. Recién después de haber creído que se había cruzado con su hijo se animó a meditar sobre su pasado y sus errores, y mirar para adelante. Pero por delante estaba la marginación. Sólo luchando contra ella podría reencontrarse con su hijo.

Florencia Balbo, también autora y actriz, representó “El Invento”: los pensamientos de una mujer disconforme con su cuerpo. Una mujer que se mira al espejo, se recuesta en un sillón y se tira al piso, que siente, llora y se ríe de sí misma, que piensa y piensa y no entiende por qué se siente mal por ese rollo que “está de más”.

Nilda Sildaco, después de que el telón se cerrara y se volviera a abrir, contó la historia de una mujer maltratada por su marido. “Una sola vez me pegó”. Pero, en  realidad, la violencia psíquica era constante. La excusa: ella estaba enamorada del mejor amigo de él.

Sábado

Para las 8 de la noche, se planificó el video “Del Moyano a Mar del Plata….un viaje desmanicomializante”. Las internas pacientes viajaron a la Feliz para romper los muros del manicomio. Le perdieron el miedo al micro, al exterior, al escenario y al micrófono. Hicieron talleres de radioteatro y de baile que, como el de mimo, intentan reconocer el cuerpo y sus posibilidades de expresión. Porque “en los manicomios, los cuerpos son socavados, oprimidos, constantemente por el maltrato, la violencia física y psíquica, la mala alimentación, la sobremedicación”, como había dicho Martín Abregú horas antes en la Mesa del Taller de Mimo. Luis Parente, integrante fundador del FAB, ya fallecido, lo sintetizaba así: “El hospital es como una boca grande que te traga”.

El video demuestra la falsedad, además, del mito de la peligrosidad y la imposibilidad de recuperación de los enfermos.

Terminado el video, arrancó el coro del Moyano y la música del Frente de Artistas del Borda. “Todas las manos todas”, “Vivo por ella”, “Héroe”, algunas coplas norteñas creadas por las chicas del taller, como “en el paraje de Roble tengo mi casa y cabrito/donde se cantan las coplas, donde se tienen amigos”.

Pero más que leer, hay que conocerlos porque el manicomio no es una isla en la sociedad, sino una consecuencia de ella. Los talleres están abiertos a la comunidad para entender que, como sostiene Sava, lo que ellos hacen no es “arteterapia”, sino arte. “Por eso los talleres están coordinados por artistas. Es el artista el que puede llevar adelante todo el proceso desmanicomializador”.