La expresión del cambio, Hugo Dinzelbacher.

El reconocido artista Hugo Dinzelbacher habla de sus vivencias a lo largo de su carrera, sobre las dificultades que existen en el mundo del arte plástico y su visión del país actual.

“No es fácil hacerse conocido. Este oficio lo aprendí laburando. Lo tenés que experimentar sólo, porque las escuelas te dan la técnica, pero nadie te va a enseñar a ser artista”, reconoce Hugo Dinzelbacher, quien recibió más de 75 premios y reconocimientos por su extensa trayectoria como dibujante, grabador y pintor. A pesar de no haber estudiado nada relacionado con las bellas artes, realizó numerosas muestras en museos, centros culturales y salas de arte, y ganó, entre otros, el Gran Premio Adquisición de la Presidencia de la Nación en el año 2005. Sin embargo, su mayor logro fue, sin duda, su lucha por fomentar sus creaciones, ya que para los artistas “no hay un reconocimiento por parte del Estado”. Trabajó diez años en la feria artesanal de Plaza Francia, fue jurado en varias presentaciones y creó junto a su colega Eduardo Cauvet la galería “La Casa del Arte” donde organizaban concursos y promocionaban a otros artistas.

¿Cuáles son los inconvenientes que se presentan para un artista plástico?

Cuesta mucho exponer las obras porque todas las galerías te cobran el espacio. Es difícil acceder al gran público. Y el Estado no hace nada, te da solamente El Salón Nacional y la Ciudad de Buenos Aires te da el Salón Manuel Belgrano, que son los más importantes del país. Ahora estamos peleando con los colegas porque no estamos de acuerdo con la actual dirección del el Palais de Glace. Han cambiado el reglamento, lo están haciendo muy elitista porque se presentan alrededor de 700 trabajos y tenés que elegir nada más que treinta. El salón es nacional y a todos los artistas del interior les cuenta dinero enviar el trabajo acá, entonces estamos tratando de que se amplíe el margen porque queda de lado mucha gente que tiene que tener la posibilidad de ser vista. Después estamos peleando con el municipal porque a los tres primeros puestos se les paga 1.500 pesos,  y es un robo para el artista porque no cubren ni los costos de los materiales.

¿Qué cambios notó desde sus inicios hasta el día de hoy?

A veces me pasa que miro mis obras anteriores y no puedo creer que haya hecho eso. Tengo mucha autocrítica, si no la tuviera no crecería. Estoy en una permanente búsqueda, sigo tratando de mejorar cada vez más. Siempre estoy retocando las obras anteriores, le cambio los colores como creo que quedarían mejor. Estoy ocupado todo el tiempo, soy muy inquieto. Ahora estoy muy metido en el grabado en metal, y anteriormente estuve haciendo dibujos en tamaño pequeño y haciendo objetos de decoración como cajas, alhajeros, etc.

¿Cree que todo se puede usar para hacer arte?

Si, todo es reciclable. Yo trabajo con muchísimos materiales porque creo que para expresar se puede utilizar cualquier elemento, tanto si se transformar o si se lo interviene. Pero las pavadas no me gustan, porque últimamente se esta llamando arte a cualquier cosa. En ese aspecto soy bastante tradicional. Hay artistas que usan el tema de la muerte y esas cosas que a mí no me gustan. Yo creo que cuando ves un cuadro te tienen que dar ganas de seguir viéndolo.

¿Cómo ve a los artistas argentinos con respecto del mundo?

Creo que tenemos muy buenos artistas, no tenemos nada que envidiarles. El problema es que hay algunos de ellos que no trascienden tanto, o que ya se cansaron de no encontrar la posibilidad de ser reconocidos. El problema mundialmente es que existe un mercado de arte que se esta manejando porque de pronto se ve que venden ahora obras muy antiguas a un precio carísimo. Eso es porque especulan, es todo un comercio.

¿Cuáles son sus próximos proyectos?

Me tienen que confirmar para una exposición para Septiembre y  el año que viene voy a hacer una muestra de dibujo en la galería NES (No Estamos Solas). Y creo que voy a mandar mis obras a algún concurso pero sigo haciendo cosas  permanentemente. Lo que no haría es dar clases porque prefiero trabajar en lo mío. Creo que puedo seguir creando más cosas, porque tengo más para crecer. Pero la enseñanza no es mi fuerte, no me lo planteo como forma de vida. Uno tiene que nacer con una cierta capacidad y con ganas de enseñar. Tuve propuestas pero no lo haría porque no podes enseñar lo tuyo, lo que podes hacer es guiar y pasar las técnicas pero no podes enseñar a que pinten. Quiero tener la libertad de crear cuando yo quiero, porque de alguna manera el enseñar te va a alejando de las creaciones.

¿Cómo fue trabajar en el arte en la época de la dictadura militar?

Justamente en esa época no estaba en la parte artística. Lo sufrí en la artesanía porque estaba trabajando en la feria de Plaza Francia. Fue muy difícil porque había que ir a buscar a los compañeros a la comisaría. En ese entonces teníamos un fotógrafo que todos los meses les sacaba fotos a las artesanías de cada puesto y luego nos enteramos que pasaba información. Y así fue como desapareció mucha gente. Personalmente perdí también a mi mejor amigo, fue muy duro. Me salvé porque con la artesanía siempre estuve en la comisión asesora del rubro del metal y en una reunión que tuvimos en el teatro San Martín encontramos un montón de carpetas con fotos e información de todos los que integraban la feria artesanal. Creo que me salvé porque, aunque nunca estuve metido en la política ni milite en ningún partido, fui secretario y presidente del gremio de los artesanos.

¿Notó un cambio en la pintura después de esa etapa oscura?

Sí, porque muchos artistas estaban prohibidos e inclusive hay colegas que su temática es de denuncia de esa época. Pero también creo que de alguna manera eso se fue mitigando porque la gente trata de olvidar lo que duele.

¿Cree en el cambio a partir del arte?

Sí, totalmente. Creo que los que podemos cambiar somos los artistas, me refiero en general a toda la gente que tiene sensibilidad. Somos los únicos que tenemos la posibilidad de lograr un cambio. Creo que hoy por hoy en todo el mundo todos tienen que tener, por lo menos, las mínimas condiciones de vida. Tenemos la obligación todos de brindar esa posibilidad. Más allá de las ideas políticas o de pertenecer a un partido u otro, creo que las cosas no se están haciendo bien. Tendrían que promocionar más la parte deportiva y artística porque el poder creativo que tienen los chicos es fantástico y eso no se canaliza. Transmitir este mundo interno que yo tengo en el arte, no todo el mundo puede hacerlo. Dentro de lo posible tratamos de mejorar en nuestro medio como un granito de arena.

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