Bonpland, de ayer a hoy

En Bonpland 1660, un predio recuperado por los vecinos de Palermo en 2002, el Espacio Cultural Bonpland, el Colectivo Yo no fui y la línea La dignidad, del Movimiento Teresa Rodríguez; tres colectivos sociales y culturales trabajan día a día para fomentar la cultura y la integración. Sin que sorprenda a esta altura, Macri clausuró el local –irregularmente-, atacando nuevamente las iniciativas sociales.

El espacio Cultural Bonpland es un lugar de pertenencia cuyo lema es “entrás caminando, no pagando”. Es un espacio público. De la gente. Gestionan cultura popular contrahegemónica. Fomenta la alegría y la resistencia y considera al arte como una herramienta de transformación social.

No debería llamar la atención, entonces, que en la madrugada del sábado 17 de abril, tres inspectores del gobierno de la Ciudad, de la Clase C, o sea bares y negocios afines, hayan llegado a Bonpland para clausurarlo. Empezaron pidiendo el título de propiedad. En este caso, un convenio de uso precario que se les entregó a los vecinos de Palermo en 2002 como reconocimiento de la ocupación. Según los integrantes del Espacio Cultural, se trató de un pacto político más que de algo legal. Equivocadamente, como ellos mismos reconocen, no lo tenían ahí. La inspección continuó, dejando de lado el punto del tratado precario, y encontró una garrafa mal instalada y una oblea faltante en un matafuego que les permitió clausurar Bonpland.

Lo cierto es que la inspección no correspondía, e incluso la sección lo sabía, como reconoció el departamento de Ferias y Mercados, del que sí depende Bonpland. Teóricamente, como esa noche se estaba festejando una milonga, los agentes supusieron que les correspondía entrar. Error.

Durante un mes, el espacio permaneció cerrado mientras sus integrantes buscaban explicaciones y formas de reabrirlo. Desde 2008 sabían que la tenían jurada. El gobierno los apretaba no firmándoles la renovación del convenio para que tarde o temprano tuvieran que irse. Ese mismo año algunos militantes recibieron amenazas vía mensajes de texto que contenían la dirección de la SIDE e insultos.

Para colmo, como el convenio es de uso precario, las infracciones están justificadas. Más aún si se tiene en cuenta que el gobierno no ayuda económicamente y todo lo que se quiera remodelar necesita plata que sale del bolsillo de los participantes.

Después de cortar la calle y ocupar el departamento de Ferias y mercados, consiguieron que el 20 de mayo se reabriera Bonpland. Ocho días después, se reiniciaron los ciclos de cine de realidades paralelas (con The Truman Show, El Gran Pez, Dark City y Matrix). Si siguen remando contracorriente e reabrirán también los talleres de música, serigrafía, corte y confección, teatro, contact teatro, encuadernación, dibujo y puntura, fotografía, los encuentros de vino y poesía y las cenas show, que organiza el Espacio Cultural.

Lo que no va a dejar de llamar la atención es una nueva clausura a sedes de movimientos sociales como la Huerta Orgazmika, la Mutual Sentimiento, El Centro Cultural Almagro y otras. En este caso, el accionar fue disfrazado con excusas técnicas. Lo que sospechan los integrantes de los colectivos de Bonpland es que en este caso se trata de un intento de privatización de un lugar que cotizaría altamente porque está rodeado de bares donde el vaso de cerveza cuesta 20 pesos, olvidando así todo el valor que representa este espacio.